Nino Bravo A Fondo

 

Martin J. Louis: "Nino Bravo tenía cierta

alergia a la pose"

Entrevistamos al fotógrafo que hizo las portadas de sus discos

 

   Mucha gente conoce portadas de discos tan famosas como "Mi tierra", "Libre" o "América América", pero muy poca gente sabe quién se escondía tras la cámara que captó aquellas imágenes tan reproducidas. El fotógrafo contratado por Fonogram para realizar las cubiertas a los discos de Nino Bravo a partir de 1972 responde al nombre de José Luis Martín Frías, aunque en aquella época era profesionalmente conocido como Martín J. Louis.
   El pasado 9 de noviembre de 2008, un escueto mensaje en nuestro libro de visitas nos hacía partícipes de las felicitaciones de Martín hacia nuestra labor de divulgación de la obra y vida de Nino Bravo. A partir de entonces se gestó la entrevista que ahora presentamos, realizada al fotógrafo el 15 de noviembre de 2008 y reservada como "regalo de reyes" para todos los visitantes de NinoBravo.net.
   Martín J. Louis fue el último profesional en fotografiar a Nino Bravo, 72 horas antes de su fallecimiento. Ahora, más de 35 años después de la partida de su gran amigo, llegó el momento de recordar con él algunos de los momentos vividos junto al cantante, rememorando anécdotas y vivencias de una época que vio nacer a Nino Bravo como artista, y los primeros años de un fotógrafo que más tarde se codearía con artistas de la talla de Freddy Mercury o Salvador Dalí.

 

¿A qué se dedicaba exactamente Martín J. Louis a principios de los años 70 en el ámbito de la fotografía?

Básicamente hacía portadas de discos de artistas y reportajes fotográficos. Mi cliente más importante eran las compañías discográficas. Hice también cosas de publicidad, pero se me conoció más por mi aportación al mundillo discográfico. Hice las portadas de Pop Tops, de Mammy Blue, de Los Bravos, Los Canarios…

¿Recuerdas la primera vez que viste a Nino Bravo?

No lo recuerdo con precisión, hace más de 35 años… Los recuerdos que tengo de Nino son los de un personaje muy tímido. Yo iba por encargo de la compañía discográfica, Polydor, y vi que era un poco reacio al tema fotográfico. Me decía que él quedaba muy mal, que no le gustaba mucho la fotografía… Curiosamente, cuando al poco tiempo repetimos sesiones, ya se fue distendiendo más, cada vez las sesiones fueron mejores y él se mostraba menos forzado. Digamos que, a pesar de que en directo lo hacía muy bien, la cámara fija le daba un poco de “yuyu”. A partir de entonces él pidió que fuera yo el que le fotografiara en el futuro.

Comentabas que Nino no se veía muy fotogénico. Desde el punto de vista del fotógrafo, ¿crees que Nino Bravo era fotogénico?

No es que él no se viera fotogénico. Lo qué él tenía era una cierta “alergia” a la pose. Yo no sé cómo se vería él. Creo que, en el período anterior a mis fotos, no se gustaba cómo quedaba. Yo le hice las portadas de “Mi tierra”, “Libre”, “América América” y “Amanecer”, que yo recuerde. Las fotos del período anterior eran más de reportaje. Claro, es que yo soy pintor, he hecho mucho retrato pictórico y mi concepción fotográfica era muy diferente de la de los fotógrafos al uso de la época. Ellos eran muy de cogerlo, plantarlo delante de un árbol y tomarle la foto. Lo que nosotros hacíamos eran básicamente interiores, con luz muy cuidada. Lo hacíamos siempre en Valencia, porque yo tenía el estudio en Barcelona y él no quería hacerlo allí. Yo trasladaba mi estudio, mi plató, a su casa. Nino BravoCasi todas las sesiones las hicimos en su casa, aparte de un restaurante polinesio y la colección que hicimos 72 horas antes de su muerte. Esa vez era la primera que hacíamos exteriores, con ovejas, con un pastor… Habíamos ido con el coche con el que se mató, un BMW de alta gama que se acababa de comprar, y ésa fue la única sesión que hicimos fuera de plató.

¿Es obra tuya la fotografía del LP “Un beso y una flor”?

Tengo dudas, no lo tengo muy claro. Yo diría que no, porque la única sesión que hicimos en exteriores fue la última, con las ovejas y el pastor.

Además de para las portadas de sus discos, ¿lo fotografiaste en alguna otra ocasión?

No. Los trabajos eran por encargo de la discográfica y específicamente para portadas de discos. Yo no le hice nunca fotos en concierto ni en otros eventos. Eran exclusivamente fotos de pose con destino a los álbumes.

¿Cuántas fotografías aproximadamente le podías realizar a Nino en una sesión fotográfica?

Alrededor de quinientas, y calculo que haríamos seis o siete sesiones fotográficas. En aquella época hice fotos a muchos artistas, pero él tenía un trato exquisito conmigo: me iba a buscar al aeropuerto y luego me devolvía… Incluso el día fatídico me acababa de dejar en el aeropuerto y yo me enteré de que había muerto al día siguiente o a los dos días de llegar a Barcelona. En aquel entonces yo estaba sacando una revista llamada “Popular 1” que ahora cumple 35 años, y teníamos en portada una foto pequeña de un amplio reportaje interior de Joan Manuel Serrat. Sustituimos ese artículo por el de Nino; salió en una foto pequeña en el primer número de “Popular 1”. Publicamos un amplio reportaje de 8 o 10 páginas de la última sesión. Esa sesión también la compró “Lecturas”, que sacó una foto mía en portada con una entrevista que me hicieron contando la última sesión fotográfica. Nino había cogido una enorme confianza conmigo. De hecho, hubo tres artistas  que me ofrecieron financiación para la revista “Popular 1” por si la necesitaba, aunque luego no la necesité. Estos tres artistas fueron el propio Nino, Juan Pardo y Fernando Arbex de “Los Brincos”.

¿Qué es lo que recuerdas de esa última sesión fotográfica?

De esa sesión recuerdo que fue muy larga, ya que habíamos ido con su coche localizando exteriores. Él me iba llevando a sitios que le resultaban atractivos y creo que elegimos tres o cuatro localizaciones. Casi siempre me llevaba a comer paella porque a mí me gustaba y él siempre me llevaba a sitios especiales. En esa ocasión, antes de acercarme al aeropuerto creo que me llevó a la playa de la Malvarrosa.

¿Conservas alguno de los negativos originales de las fotografías de Nino?

Supongo que sí, lo que ocurre es que yo tengo más de un millón de fotos y tendría que buscarlos. Imagino que debo tener material. Quien tiene mucho material es Polydor, porque casi todo el material se le entregaba a la compañía, dado que ellos eran quienes financiaban las sesiones fotográficas.

Pero ya se sabe lo que ocurre con las compañías discográficas… Con tanta fusión (Fonogram, Polygram, Universal Music) se van perdiendo cosas y al final no guardan casi nada…

En la última reedición que hicieron, la propia Polydor me pidió material a mí porque decían que ellos no tenían. Era una reedición de tres discos con portadas mías. Lo que sucede es que hubo mucha gente en las compañías que se fue llevando material, sobre todo en el tema de las fusiones: Fonogram se unió con Polygram, que estaba situada en la Avenida de América de Madrid. Con esa compañía yo trabajé mucho porque me encargaron portadas para Alemania de la Deutsche Grammophon. Hice portadas a Nicanor Zabaleta y a Narciso Yepes, y fue más o menos durante el período en el que se las estaba haciendo también a Nino Bravo.

Se rumorea incluso que la propia discográfica guarda muy pocas cintas máster de Nino originales…

Nino BravoMuchas de estas desapariciones creo que fueron robos de la propia gente de la compañía. Igual en el futuro salen y los subastan en eBay, porque en algún sitio están, eso está claro. Todos esos materiales no se han tirado. A mí me han robado mucho material de mi propio estudio. Yo trabajé tres años con Dalí y tenía unas 500 fotos de las que me desaparecieron el 80 por ciento. Había gente que iba a la redacción y directamente se las llevaba. Ha habido mucho desalmado, pero no dudo que algún día aparecerá todo este material.

¿Recuerdas alguna anécdota que te ocurriera con Nino?

Me sorprendió mucho con el pastor de las ovejas. Cuando se pusieron a hablar, estuvieron muchísimo rato. A mí me sorprendía mucho porque Nino y el pastor tenían pocos puntos en común, pero me pareció muy bonito que un artista ya encumbrado como Nino tuviera una comunicación tan buena con alguien como el pastor. El pastor lo conocía, por supuesto, porque todo el mundo conocía a Nino en Valencia. Estuvieron mucho tiempo y yo fui tomando fotos mientras ellos conversaban. A él le resultaba muy grato que, cuando le fotografiara, estuviera fuera de lo que es la pose directa, excepto cuando hacíamos estudio y material muy específico para la portada. En este último caso sí le pedía que mirara a cámara. Además, él era muy profesional, se tomaba las sesiones tremendamente en serio. Te puedo asegurar que, con todos los artistas que he fotografiado, la mayoría no se tomaban para nada en serio las fotos.

¿Cómo te enteraste del trágico accidente de Nino Bravo?

Eso no lo recuerdo. Creo que fue por la radio, que por aquel entonces era el medio que daba las noticias más rápidamente, pero no te lo podría asegurar. Lo que sí recuerdo es que el mismo día estuvimos cambiando la portada de “Popular 1” y montando el reportaje porque la revista ya estaba prácticamente en máquinas. La paramos un día o día y medio para poder incluir todo lo de Nino. La revista la estaba dirigiendo Jordi Sierra i Fabra, un reconocido escritor que ha editado casi 400 libros, y él fue el autor de la entrevista.

¿De dónde procede el nombre con el que firmabas tus fotografías?

Mi nombre real es José Luis Martín Frías, pero yo trabajaba mucho para el extranjero y era demasiado largo. Me dio por poner el apellido delante y el nombre después, quedando como “Martín J. Louis”.

¿A qué otros personajes importantes has fotografiado a lo largo de tu carrera?

Desde Madeleine Albright, la que fue ministra de exteriores de Bill Clinton, a los Led Zeppelin o Freddie Mercury. Freddie Mercury, de Queen, fue muy amigo mío. Prácticamente el 80 por ciento de los artistas de rock han pasado por mi cámara. También lo han hecho escritores como Robert Graves, el autor de “Yo, Claudio”. Casi siempre me he dedicado a la foto de personajes, al retrato. Lo que más he hecho ha sido fotografía de rock’n’roll. Podría citarte a Alice Cooper, Marilyn Manson y una infinidad de ellos. Sería interminable la serie de artistas e intelectuales.

¿Cuáles son tus proyectos actualmente?

Estoy exponiendo fotografía y pintura simultáneamente. En Moscú, por ejemplo, expongo fotografía y pintura en la misma galería. Lo último que he hecho ha sido en Explorafoto de Salamanca, dentro de la temática “Rock My Religion” que se puede ver en Internet. Allí han invitado a los fotógrafos especializados en rock, y en mi presentación estuvo Baron Wolman, el primer fotógrafo de la revista “Rolling Stone”. También estuvo un galerista de Alfred Wertheimer, el fotógrafo que hizo los 16 primeros días de gira de Elvis Presley, que es un material muy interesante porque ha sido el único período en el que Elvis ha tenido un fotógrafo a su lado día y noche. También expongo mucho en Marbella, que es uno de mis principales feudos. He expuesto en Estados Unidos, en Italia, en Portugal y mucho en España. En Rusia llevo dos años en varias galerías.

Además de la fotografía, ¿qué otras disciplinas artísticas has cultivado?

-La pintura y el diseño por ordenador. Aparte de “Popular 1” tengo otras dos revistas llamadas “World Music” y “DJ One” cuyo diseño es mío. Allí yo hago la línea principal, y mi diseño lo continúan los maquetadores. Eso me gusta bastante, pero estoy centrado y mi principal trabajo en este momento es la pintura, incluso más que la fotografía.

Nada más por nuestra parte, Martín. Si quieres añadir algo…

Felicitaros porque me hizo mucha ilusión cuando, buscando material mío de Explorafoto, apareció vuestra web en el buscador. Apareció mi nombre en la página de Nino y escribí un texto; así fue como contactamos. Quería felicitaros por vuestra labor. Considero que Nino es el Elvis Presley español, salvando las distancias estilísticas entre los dos. Yo he vivido mucho el ambiente norteamericano y allí mucha gente de una determinada edad se ha enamorado con Elvis; creo que Nino ha cumplido ese mismo cometido en España. Nino ha hecho sobre todo baladas, y Elvis hizo de todo, pero sus baladas han sido muy importantes. Creo que ha cumplido ese cometido muy bien.

 

Darío Ledesma